Caso real
Una mujer australiana se calzó sus jeans ajustados para ir a ayudar a un pariente a mudarse de casa, lo que implica un trabajo físico. Al final del día, notó que tenía problemas para mover sus piernas e incluso mantenerse de pie, terminando en el suelo.
Tras llegar al hospital, no era capaz de sentir sus piernas y los médicos notaron que sus pantalones habían cortado el flujo de sangre hacia la zona baja de sus piernas, generando daño muscular y de nervios.
Si bien el problema se revirtió tras un par de días de tratamiento, sacaron a la luz los peligros de una prenda de moda y que se utiliza para casi cualquier tarea y que, ante un esfuerzo, pueden terminar con consecuencias graves para quienes los llevan puestos.

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